LA FLOTA RESISTE EN EL MAR PESE A VENDER LA MITAD Y PERDER DOS TERCIOS DE INGRESOS

Las lonjas gallegas también certifican el naufragio del marisco, que cae un 90 %

Dos semanas de cuarentena por el coronavirus también perfilan un preocupante escenario en un sector considerado esencial como la pesca. Permite comprender el dilema al que se enfrenta la flota, cuyo compromiso de seguir suministrando pescados frescos se topa con mercados inestables, menor demanda y precios bajos en las lonjas, aunque al consumidor el pescado le cuesta casi igual que antes. Balances publicados en la Plataforma Tecnolóxica da Pesca indican que la facturación en las lonjas ha caído a la tercera parte y las ventas a la mitad. También certifican el naufragio del marisqueo, reducido a un 10 % de lo habitual.

Es el resultado de la comparación del movimiento del 15 al 29 de este mes con la media de esos mismos días en los cuatro años anteriores. Incluso sin todos los datos actualizados hasta la subasta del pasado viernes, su validez como referencia la refuerza el progresivo descenso de actividad a medida que pasan los días.

Entre 2016 y el año pasado, las lonjas de Galicia comercializaban durante la segunda quincena de marzo un promedio de 8.900 toneladas de productos del mar. Ahora rondan las 4.700, casi la mitad. Sanitariamente seguro y básico para una alimentación equilibrada, quienes viven del pescado lo valoran por los ingresos que genera. Y el balance provisional también es elocuente. Ahora roza los 9 millones de euros, el 37 % de los 23 de media interanual en esta quincena de marzo. Igualmente orientativa es la cotización del conjunto de las especies subastadas en las rulas gallegas. El promedio de 2,51 euros por kilo bajó a 1,83, un 27 %.

Por Puertos

Vigo, A Coruña, Burela, Celeiro y Ribeira juntos comercializan el 75 % de los productos del mar de Galicia y suman el 77 % del dinero en primera venta. Los balances provisionales remitidos por los gestores de esas lonjas a la plataforma pescadegalicia.com detallan el impacto de la crisis del coronavirus.

En la rula viguesa descargas e ingresos disminuyeron en torno al 60 %. Alrededor de un 20 % subieron los desembarcos en la coruñesa, donde sin embargo facturaron la mitad. A medio camino del promedio de los últimos cuatro años se han quedado desembarcos y volumen de negocio en la burelense. La celeirense mantuvo el tipo con una oferta ligeramente inferior, un 10 %, y una facturación del 60 %. Y en la ribeirense cayeron ambas a la poco más de la mitad.

Descalabro marisquero

La flota de bajura es la más perjudicada por la incidencia de las restricciones en la lucha contra el coronavirus. Sobre todo porque el cierre de la hostelería ha anulado el mercado que consume los pescados más valorados. Todavía es peor la demanda de mariscos, tanto los extraídos en las playas y acantilados como los capturados por la flota artesanal.

Según la Plataforma Tecnolóxica da Pesca, las ventas y la facturación de los mariscos en esta segunda quincena de marzo no alcanzan el 10 % de la media del mismo período en los cuatro años precedentes. Las 260 toneladas de bivalvos, como almeja o berberecho, han bajado a menos de 20 y los más de 2 millones, a menos de 100.000 euros. Con los crustáceos se repite: las más de 30 toneladas de centolla, buey o percebe, entre otros, descendieron casi dos tercios, y los ingresos de medio millón distan ahora de 100.00 euros. Ni el cada vez más preciado erizo se salva: el promedio de 80 toneladas queda en menos de 20 y el medio millón de facturación se reduce a menos de la quinta parte.

 La Voz de Galicia – MARÍTIMA

S.Serantes
Fotografía: Pepa Losada