LA FLOTA ESPAÑOLA DE GRAN SOL SE REBELA CONTRA EL REPARTO DE BACALADILLA

Cinco organizaciones recurren una distribución hecha «de espaldas al sector» y reprochan a Pesca que dedique el 77 % del cupo nacional a intercambios con otros países

La viguesa Anasol, la coruñesa Arpesco, la viveirense Puerto de Celeiro, la burelense Productores Pesqueros de Lugo y la vasca Productores Pesqueros de Pesca de Altura de Ondárroa, representantes de la mayoría de la flota española de Gran Sol, han recurrido el reparto de bacaladilla norte realizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Alegan que se ha realizado «de espaldas al sector, sin otorgar a los barcos de altura y gran altura cuota suficiente para que puedan beneficiarse del mecanismo de flexibilidad» que les permite usar la bacaladilla para compensar las capturas accidentales de otras especies para las que tienen poca cuota o ninguna. Y le reprochan que dedique el 77 % del cupo nacional de 38.726 toneladas «al intercambio con otros países».

Consideran «llamativo» que Pesca «asigne mayor cantidad de bacaladilla a buques congeladores para el desarrollo de nuevas pesquerías, teniendo en cuenta únicamente sus demandas, obviando criterios objetivos como el esfuerzo pesquero y las zonas y/o períodos históricos de referencia exigidos» a los 85 barcos de Gran Sol. Por eso exigen al Gobierno español más cupo, «no menos de 3.000 toneladas», y, además, «la prohibición a las flotas distintas de la del censo de altura y gran altura y buques palangreros mayores y menores de 100 TRB de operar artes demersales» en el ámbito donde faenan ellos.

Las cinco organizaciones de armadores de Gran Sol le recuerdan a Pesca que la bacaladilla norte asignada a España ha de distribuirse priorizando, primero, que ellos puedan «satisfacer las necesidades presentes y futuras» para cumplir la obligación de desembarque; tercero, el desarrollo de nuevas pesquerías; y, cuarto, el intercambio con otros países.

El 2 de julio, explican, les otorgó 40 toneladas a ellos, 1.800 a la flota del Cantábrico noroeste y 3.200 «a otras flotas, buques congeladores (…), reservándose la mayor parte de la cuota para el intercambio». El pasado día 4 modificó ese reparto y elevó a 200 toneladas la de los barcos de Gran Sol, mantuvo las 1.800 para del Cantábrico y redujo a 2.400 la de otras flotas. Las cinco organizaciones citadas deducen que Pesca, «vulnerando la prelación» en la distribución «ya ha intercambiado -con otros países- alrededor de 30.000 toneladas» de las 38.726 asignadas a España. Eso «evidencia el perjuicio causado a la flota española» interesada en la bacaladilla, tanto para capturarla con pesca dirigida como para compensar con ella capturas accidentales de otras.

 La Voz de Galicia – Somos Mar

S.S.

Fotografía: Pepa Losada