Luis Planas: «La pesca es más que una parte del PIB; es, sobre todo, una realidad social»

El ministro trabaja ahora en el diseño del Plan Estratégico Nacional para la nueva PAC, un documento donde tendrá que aunar las exigencias de un campo «con 17 agriculturas y ganaderías»

 

Lo que Luis Planas Puchades (Valencia, 1952) sintió al subirse el jueves a un pincheiro en Celeiro debió de ser algo parecido a lo que experimentó Ith al encaramarse a la torre de Hércules: la proximidad de Irlanda y de ese Gran Sol que ha modelado ese otro «faro del sector pesquero» que es el puerto celeirense. Gran Sol, precisamente es una de las cuestiones que han hecho del pasado diciembre el «más complicado desde el punto de vista pesquero que he tenido desde que soy ministro» de Pesca. En materia agrícola ahora le espera el diseño del Plan Estratégico Nacional para la nueva política agraria común (PAC), un documento donde tendrá que aunar las exigencias de un campo «con 17 agriculturas y ganaderías, cada una con sus peculiaridades».

-Este ha sido probablemente el mes de diciembre más complicado desde el punto de vista pesquero que he tenido desde que soy ministro, desde junio del 2018. Ya no solo porque las reuniones preparatorias han sido telemáticas, sino porque confluyeron tres negociaciones: la del Atlántico y el mar del Norte, la de aguas profundas y la del Mediterráneo. La primera, además, muy condicionada por los stocks compartidos con el Reino Unido, pues no había concluido la negociación del brexit. Ahí conseguimos un resultado bastante satisfactorio, sobre todo en merluza sur y también en rape y gallo. En merluza sur, si trabajamos bien, con todas las flexibilidades y los intercambios (swaps), esa reducción del 5 % podría anularse. Es nuestro objetivo también para el gallo y el rape.

-¿No le han reprochado esa pérdida de posibilidades de pesca?

-Ha sido una reunión interesante en la que he dicho que hay dos aspectos: uno, cómo tratamos el presente (cuotas, brexit y demás), pero, sobre todo, qué perspectiva queremos dar al futuro. Y he transmitido un mensaje muy claro: el Gobierno apuesta por el futuro del sector pesquero y, como es sabido, el pilar básico de nuestro sector pesquero es, sin duda, Galicia. Por tanto, es una apuesta por el sector pesquero gallego y del conjunto de España. Por una razón muy sencilla: porque la pesca es más que una parte del PIB; es, sobre todo, una realidad social que da vida a un montón de comunidades costeras. El ejemplo de Celeiro es magnífico para ver hasta qué punto una actividad en torno a los armadores y las empresas de pesca ha generado todo un ecosistema económico.

-Ha dicho en Celeiro que no quiere desguaces…

-Para mí, desguaces y detenimiento de actividad no son buenas noticias. Lo cual es diferente de la reestructuración o modernización, que sí son admisibles.

-Pero entre menos cuotas y falta de marineros son muchos los que están pensando en dejarlo. 

-Tenemos una apuesta de futuro. En Celeiro he anunciado una consulta pública sobre la Ley de Pesca Sostenible e Investigación Pesquera. Es el primero de los tres proyectos normativos que pondrán al día la legislación básica en materia pesquera. La intención es asegurar la triple sostenibilidad. El sector ya ha interiorizado que debe pescar de forma selectiva y lo estrictamente necesario, pero los aspectos económicos y sociales deben situarse al mismo nivel. Es muy importante que las cuotas y el derecho a su transmisión estén vinculados a una actividad productiva y empresarial. Para mí solo deben existir derechos de pesca cuando hay actividad pesquera y está vinculada a un buque.

-¿Quiere decir que los «armadores de sofá», con más cupo que barco, no tienen cabida?

-Evidentemente. No seré yo quién autorice normativamente a los armadores de sofá. Creo que tanto para las cesiones temporales como para las definitivas en materia de cuotas es necesaria una autorización administrativa porque estamos hablando de un bien público. Es mi punto de vista y la orientación que voy a defender en el proyecto de ley.

-¿Y qué va a hacer por garantizar la sostenibilidad social?

-En la reforma del Fondo Europeo Marítimo de Pesca (FEMP) que entra en vigor para el período 2021-2027, España ha presionado para que se puedan financiar acciones de modernización para aumentar seguridad, el confort y la eficiencia energética de los barcos. No podemos aceptar que uno de los oficios más duros del mundo, el de pescador, se tenga que efectuar además en condiciones que no son dignas del siglo XXI.

-Pero se sigue apuntalando la sostenibilidad por la parte biológica.

-Los informes científicos son como los informes médicos: pueden ser contradictorios entre sí o pueden tener matices. Por tanto, es importante reforzar la calidad de esos informes científicos, disponer de datos propios -ahí juega un papel fundamental el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y otras entidades de investigación- y dotarse de estudios económicos, empresariales y de rentabilidad para tomar decisiones.

-Pues el IEO, lejos de reforzarse, va a ser absorbido por el CSIC.

-Los especialistas en ciencia pesquera, en particular en la evaluación de los stocks, están en el IEO. Su trabajo es clave para la toma de decisiones de gestión pesquera y no podemos prescindir de su apoyo. Independientemente de la figura administrativa que se adopte en el futuro, lo imprescindible es que la excelencia y el conocimiento científico en materia de ciencia pesquera se mantenga al nivel que hemos tenido hasta ahora.

-¿Habrá dinero para la pesca?

-Tenemos 1.120 millones del FEMP para los próximos siete años, 160 por ejercicio. En el último período de programación (2014-2020), Galicia se llevó el 32 %. Quedan, además, los remanentes del período anterior que se pueden invertir hasta el 2023. Y en tercer lugar tenemos los fondos del programa de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Por tanto, no tenemos un problema financiero. Si necesitamos dinero para proyectos viables, lo tendremos. Lo que hace falta es emplearlo bien y ahí es fundamental la cooperación entre el Gobierno y las comunidades. Mi voluntad es de cooperación con la Xunta.

-¿Cómo pretende atraer mano de obra a la pesca?

-He propuesto que trabajemos ministerio y comunidades para atajar el problema. Estamos en el siglo XXI y deben mejorar el empleo y el salario, pero también las condiciones de trabajo. La conexión a Internet es vital. Vale también para el medio rural. Disponer de banda ancha en el campo o de teléfono y conexión a Internet en el barco es fundamental.

«Nadie tiene una bola de cristal» para el «postbrexit»

El punto más crítico del diciembre horribilis ha sido el brexit. La línea roja de España estaba en no tener una contribución superior a su presencia en las aguas ni en términos de cuota. En ese sentido, «el objetivo se ha conseguido». La cesión oscila entre el 0,4 y un 2,5 % en el caso de los stocks más significativos para España en el horizonte del 2026. Y ese porcentaje de participación, asegura, «va a permanecer estable en el futuro».

-Pero viene el «¿y ahora, qué?»

-Se ha obtenido un resultado razonable y el sector lo sabe, pero está preocupado por el futuro. Yo intuía que la pesca iba a quedar para el final. El brexit se tejió sobre dos problemas: uno el de la inmigración y otro el de la pesca, no por su peso económico, sino por su simbolismo político. Claro que ahora hay incógnitas, como la cesión de bacalao de las Svalbard o qué ocurrirá con los barcos británicos de capital español, para los que el Reino Unido se reserva el derecho de desarrollar una regulación específica… Todas esas cosas hay que seguirlas de cerca, pero nadie tiene una bola de cristal. Hace 5 años ni siquiera pensábamos que iba a haber brexit.

-Ya pero ahora cambia todo, incluso la negociación de las cuotas. Ahora será una Comisión Europea con grandes ansias biológicas la que fijará las cuotas con el Gobierno de Londres…

-Sí, cambia totalmente. Negociará la Comisión en nombre de la UE. He trabajado en la Comisión y sé que es un buen negociador, pero soy ministro de España y quiero poder defender directamente nuestros intereses. Queremos que haya un seguimiento por parte de los Estados, con los mecanismos adecuados y respetando los tratados, claro está. En eso hay consenso.

-Feijoo y Quintana también quieren estar. ¿Será posible?

-Negocia la Comisión. No están ni los Estados miembros. Mantenemos reuniones mensuales con los consejeros. De lo que se trata es de tener una buena coordinación en defensa de los intereses de España, también los de Galicia. Soy consciente de la importancia económica y social de la pesca en Galicia, pero no es la única comunidad pesquera de España.

«Los destinatarios de la PAC no son los kilómetros cuadrados, son personas»

Luis Planas va de partida en partida. Cuando todavía están pendientes las negociaciones de la nueva política agraria común (PAC) en los trílogos, tiene ahora en casa otra complicada negociación a 17 bandas para consensuar el Plan Estratégico Nacional.

-Dicen que está diseñando un plan muy mediterráneo.

-Se requiere esfuerzo. Esfuerzo técnico, imaginación en las propuestas y voluntad política para alcanzar un acuerdo de Estado en relación con el tema.

– No va a ser fácil…

-Tenemos 17 grandes agriculturas y ganaderías, cada una con sus peculiaridades. Soy consciente de que en el caso de Galicia se dan peculiaridades diferentes, algunas comunes a otras zonas de la cornisa cantábrica. (…) Empezamos a trabajar sobre el Plan Estratégico Nacional en el 2019 y hemos celebrado decenas de reuniones técnicas con las comunidades. También dos monográficas con los consejeros. Hemos estado de acuerdo en que no habrá decisión sobre ningún punto hasta que todo el paquete esté cerrado.

-Entonces, ¿para cuándo?

-Espero convocar una conferencia sectorial para mayo (…). La idea es presentar el borrador en Bruselas a finales de junio o julio de este año y hacerlo formalmente por registro a final de este 2021. Si todos ponemos de nuestra parte, tendremos un acuerdo a nivel nacional porque los destinatarios no son los kilómetros cuadrados, son personas, mujeres y hombres y, por tanto, ese debe de ser el objetivo de apoyo de la PAC.

-Esta PAC introduce una gran novedad: los ecoesquemas, prácticas para la conservación del medio ambiente.

-Ahí creo que podríamos incluir características productivas como los pastos, la ganadería en zonas con características naturales significativas, o casos donde haya grandes carnívoros cuya preservación en términos de biodiversidad exige también primar al agricultor y al ganadero. Lo que concluimos en Luxemburgo es que el 20 % de los fondos del primer pilar sean para estos ecoesquemas en el período 2023-2027, que serán obligatorios para los Estados miembros y voluntarios para los agricultores. Publicaremos un catálogo de ecoesquemas que tiene que tener un alcance real.

-¿Van a mantenerse los derechos históricos?

-Creo que esa es una polémica un poco…, no diría falsa, pero es que cambia la metodología. Si esta está basada en el análisis de necesidades y hemos cambiado el mecanismo de aplicación de reglas de análisis de necesidades, lógicamente el resultado tiene que tener en cuenta la realidad de hoy. Los que se denominan vulgarmente derechos históricos se refieren a derechos individuales configurados en base a situaciones productivas de hace quince o veinte años. Mi voluntad es que a quien hay que apoyar es al agricultor o agricultora que lleve a cabo una actividad real. Esto no es una revolución, es una reforma y los parámetros de resultado tienen y necesitan una transición, Ahora tenemos dos años de aplicación del reglamento de transición, sacaremos a finales del mes el decreto de aplicación en España.

«Las técnicas de dispersión de purines deben prohibirse»

España tiene abierto en Bruselas un expediente por las emisiones de amoníaco. Ese es un problema que trata de corregir el borrador de real decreto para la nutrición sostenible en los suelos agrarios, ahora en exposición pública. El documento ha hecho saltar las alarmas en Galicia.

-El sector gallego confía en que habrá cambios en el borrador.

-Había un decreto que algunas comunidades tenían la opción de exceptuar y algunas lo hicieron de forma muy generosa [Galicia es una de ellas]. Ahora en las prácticas de abonado vamos hacia una orientación de fijación y no de extensión en las técnicas de plato. Las técnicas de dispersión deben de ser lógicamente prohibidas y tenemos que buscar mecanismos que nos permitan buscar soluciones.

-¿Qué propone?

-Para mí la solución no puede, ni debe, ser individual, tiene que ser colectiva. El coste individual de gestión es muy superior que cuando se mancomuna. Tenemos que cumplir esa normativa y la mejor forma que tenemos de hacerlo es desde el punto de vista de las agrupaciones.

-Los agricultores dicen que cambiar la maquinaria de plato va a ser su ruina.

-Es muy importante mancomunar. En el 2018, en las ayudas para maquinaria agrícola tenían prioridad las referentes al tema de purines y no las pudimos agotar. Es un poco contradictorio.

-¿Van a continuar diseñando las comunidades los Planes de Desarrollo Rural (PDR)?

-Va a continuar siendo el caso. Estamos trabajando en un Plan Estratégico Nacional que incluya el primer y segundo pilar, donde hay un diseño conjunto. He querido preservar las competencias de las comunidades en el segundo pilar, tanto en el diseño como en la ejecución.

-¿Y los fondos que no ejecuten?

-En la discusión de diciembre hablamos de una reserva de eficacia. Las comunidades estuvieron de acuerdo, la cuestión es qué proporción y qué cuantía dedicamos a la reserva de eficacia. Hay comunidades que han agotado su presupuesto porque han ejecutado bien, pero otras no gestionan tan bien. Hay que dar un premio a la buena ejecución. Eso es muy europeo.

«Es fundamental extender la Ley de la Cadena a las transacciones de la UE»

Hace un año agricultores y ganaderos tomaron las carreteras reclamando precios justos. De esas protestas nació la Ley de la Cadena. Después de haberse aprobado en febrero pasado el decreto 5/2020, la semana que viene comenzará su andadura en las Cortes un proyecto de ley que, entre otras cosas, amplia su ámbito de actuación a toda la UE. «Para un país como España, con 54.000 millones de euros en exportaciones hasta octubre de productos agroalimentarios, es fundamental la extensión al conjunto de las transacciones de la UE».

-La filosofía está bien, pero en el campo aún no se nota.

-Tenemos que reforzar que haya una relación contractual en las transacciones en el sector primario, cosa que ha costado mucho. Ha progresado mucho el lácteo, pero no está generalizado.

-Basta ver lo que está pasando con el vacuno de carne…

-Hay que lograr un reequilibrio de la cadena, mayor transparencia en la formación de precios y un reequilibrio apoyando al ganadero. He reforzado en los presupuestos la Agencia de Información y Control de Alimentos.

 

 La Voz de Galicia – ESPE ABUÍN – MARÍA CEDRÓN

Imagen: Sandra Alonso