UN «BREXIT» DURO PODRÍA FULMINAR AL 15% DE LA FLOTA COMUNITARIA

  • La Alianza Europea de Pesca calcula que estarían en peligro 6.100 empleos

Brexit duro o brexit blando, esa es la cuestión. El sector pesquero asume que el Reino Unido abandonará el barco de la UE, pero nadie sabe cuáles con los planes del Gobierno británico una vez que envíe la solicitud de divorcio. ¿Adoptará una posición pragmática para limitar los daños mutuos u optará por la vía de la confrontación prohibiendo el acceso de la flota europea a sus aguas?

Las primeras señales no son buenas. El sector se prepara para lo peor. Quedó ayer de manifiesto, durante el primer encuentro de la recién creada Alianza Europea de Pesca (EUFA), una organización que aglutina a representantes de la pesca de hasta nueve países afectados que han decidido cerrar filas para defender sus intereses. El informe que presentaron en torno al coste potencial de un brexit duro solo es un aperitivo de los cálculos que están haciendo los expertos.

El jefe de la organización, Gerard Van Balsfoort, advirtió de las «dramáticas consecuencias socioeconómicas» que se ciernen sobre el sector. No es para menos. Hasta un 15 % de la flota europea (500-600 buques) podría desaparecer y junto a ella 6.100 puestos de trabajo a largo plazo, pues un tercio de las capturas proceden de aguas del Reino Unido. Tampoco pinta bien para los británicos, quienes exportan el 68,4 % de sus productos pesqueros a la UE por valor de 1.340 millones de euros. Existe una enorme e histórica interdependencia. «Pesca y comercio deberán ir de la mano en las negociaciones. No podemos ser moneda de cambio. Si no hay acuerdo, será un desastre para todas las flotas», advirtió Van Balsfoort.

Impacto para Galicia

Al menos 140 buques gallegos que operan en las islas Malvinas y el Gran Sol se podrían ver en el limbo de no llegar a un acuerdo amistoso. La EUFA reconoce que Galicia y País Vasco serán las comunidades pesqueras más afectadas en España. Sin embargo, cree que el país es el que menos sufrirá ya que solo el 1,1 % del volumen total de capturas desembarcadas proceden de aguas británicas frente al 59,1 % de las holandesas. El delegado de Flota de Puerto de Celeiro, Jesús Lourido, confirmó al término de la reunión que el impacto para Galicia es mucho mayor de lo que refleja el informe.

«Pensemos en el stock de caballa, el de jurel o bacaladilla. Dependen de la negociación de la UE con Estados costeros, a los que ahora habrá que sumar un tercer miembro. Pensemos que una parte importante de las capturas de merluza, rape y gallo las hacemos allí», advierte. A eso hay que añadir que entre un 30 y un 50 % del PIB de las localidades de A Mariña dependen de la pesca. Las cuentas son para echarse a temblar, por eso Lourido cree que la mejor solución es prorrogar el actual sistema de gestión pesquera. «No es momento de pensar con las tripas, sino con la cabeza», defiende.

Ofensiva eurófoba

Pese a las interminables concesiones que la UE ha hecho al Reino Unido en pesca, su Gobierno no está contento. Tampoco los eurófobos del UKIP, que ayer acusaron a los 27 de «robar nuestros mares». El populista británico Mike Hookem encontró el camino hacia la Comisión de Pesca de la Eurocámara, a donde acudió para celebrar el brexit e irse: «Es una oportunidad única para reescribir una historia de años de injusticia», manifestó. La réplica del presidente, Alain Cadec, contra los británicos que vuelven a exigir trato privilegiado en la negociación, fue feroz: «Son ustedes los que decidieron abandonar la UE. Somos 27 contra uno así que nosotros marcaremos las reglas, les guste o no».

«No pagaremos de nuevo la excepcionalidad británica»

La premier británica, Theresa May, no ha solicitado aún la rampa de salida, pero el debate en torno al futuro de las relaciones pesqueras con el Reino Unido ya está legando momentos de tenso enfrentamiento como el que se vivió ayer durante la reunión de la EUFA. El eurodiputado Ian Duncan, miembro del partido de May, criticó la actitud de la UE por «dictar» a los británicos lo que tienen que hacer y recordó a los presentes que su país «será soberano» para decidir si expulsa a la flota europea de sus aguas para dejar que la británica aproveche los recursos. La vena victimista no tardó en salir a relucir y el escocés denunció que la actual política pesquera común, que él mismo ayudó a tejer, solo perjudica al Reino Unido.

El salmo quejumbroso de los británicos indignó a la representación española, abanderada por Cepesca. Su portavoz, el vigués Iván López, reprendió a Duncan y dejó perpleja a la sala con una vehemente defensa de la flota europea: «Vosotros decís que vais a arrebatarnos las cuotas y nosotros os decimos que os podemos cerrar nuestro mercado», le espetó antes de recordarle que su flota «no tiene capacidad» para absorber unilateralmente los recursos de los 100 stocks que la UE y el Reino Unido comparten.

Acuerdo «win-win»

El presidente de la Comisión de Pesca del Parlamento, Alain Cadec, trató de calmar los ánimos, pero el galo acabó enviando un mensaje a navegantes: «En caso de brexit duro, es necesario que nuestros amigos británicos sepan que van a enfrentarse a una UE dura y contundente». El francés es partidario de un acuerdo win-win, en el que los dos socios salgan ganando o lo menos damnificados posibles del divorcio.

López justificó su contraataque: «Están haciendo populismo y demagogia. Si se van haciéndose el cowboy, la UE es soberana para decidir si entran en su mercado con o sin tarifas», indicó antes de mostrarse a favor de un acuerdo que preserve el estatu quo.

Lo que deja bien claro la pesca española es que no aceptarán más privilegios para el Reino Unido: «Ya pagamos la excepcionalidad británica cuando entramos y por eso casi no estamos presentes en sus aguas. No vamos a pagarla de nuevo. Ellos no pagan las cervezas dos veces cuando vienen a España», zanjó.

La Voz de Galicia

 La Voz de Galicia – Marítima

Imagen y Redacción: CRISTINA PORTEIRO – BRUXELAS/LA VOZ