EL «SHOW» VA A EMPEZAR

  • El sector gallego arriba a Bruselas confiando en que el «teatrillo» de las cuotas no acabe en drama para ellos

«A negociación das cotas é coma un show». El guion es siempre el mismo: «A Comisión Europea pon enriba da mesa unha proposta coa que mete o medo no corpo, os ministros manteñen un tira e afrouxa e, finalmente, todos os países gañan algo ou perden menos do previsto; así, todo o mundo pode vender que gañou en algo». Aunque se sabe el argumento al dedillo, hasta ahora, quien pronuncia esas palabras solo ha seguido el espectáculo desde la distancia, nunca en directo. Lo hará este año, con el libreto prácticamente sabido y con un cargamento de pañuelos en el bolsillo, consciente de que, en ocasiones, esa comedia que se pretende representar se convierte en todo un drama para algunos espectadores. Y este año, el teatrillo de Bruselas tiene todos los ingredientes para que alguien salga llorando cuando, posiblemente ya en la madrugada del miércoles, caiga el telón.

Hay varios protagonistas que mantienen en vilo a la flota gallega. Podría decirse que demasiados. A Galicia la desvela el destino final de la merluza, para la que se piden recortes tanto en Gran Sol como en aguas ibéricas, que si en el caso de los caladeros del norte es de un 19 %, en el del Cantábrico alcanza un escalofriante 30 %. Le preocupa también el jurel al sur de Fisterra, para el que se propone una rebaja de cuota que ronda el 25 %. La inquieta también el papel escrito para el gallo que se pesca en Gran Sol, acosado de nuevo por una tijera que quiere descuartizar su total admisible de capturas (TAC) en un 10 % en esta ocasión. Y tiembla ante lo que pueda pasar con la xarda, todo un misterio que a saber si se desvela en esa película que comienza hoy en la capital belga, a la que el público llega con rumores en los oídos de que para el pelágico se persigue un recorte del 53 %.

Lo único de cómico que tiene la trama son los aumentos de cuota que se plantean para el gallo de aguas ibéricas y para el jurel que se pesca entre Fisterra y el golfo de Vizcaya, capaces de arrancar carcajadas si se acaba materializando el incremento del 20 % y del 21 %, respectivamente, que la Comisión sugiere para ambos.

En vilo con la sardina y la cigala

Pero si las historias concretas de los personajes principales tienen tintes dramáticos, hay papeles secundarios que contribuyen a mantener la tensión en la sesión que comienza hoy. La sardina, sin ir más lejos. No tiene TAC, por lo que no debería ser más que una simple figurante. Pero la propuesta de los científicos de cerrar la pesca de la especie en aguas ibéricas por la situación crítica en que se encuentra la ha convertido en una de las estrellas de la función. España y Portugal han salido al rescate de la princesa del cerco con un plan de recuperación que tendrá que recibir el visto bueno de Bruselas para que los pescadores tengan su final feliz.

Y de paso está por ver si la cigala se libra de las garras de esa prohibición que la mantiene recluida a cal y canto, sin poder salir de las aguas ibéricas y contra la que tanto han luchado los arrastreros gallegos.

Es difícil encajar la representación en un género. Tiene un poco de thriller, de comedia, de drama, de bélico… Y si uno se fija en la ambientación, incluso roza el terror, con esas nubes negras que son la búsqueda del rendimiento máximo sostenible (RMS) a toda costa; la obligación de desembarque, que amenaza con estrangular a la flota, y el brexit, que se sabe cómo ha empezado, pero «non como vai finalizar». Así que no acabará con un «Fin», sino con un «Continuará».

La conselleira de Pesca, en el papel de representante de las comunidades autónomas

Javier Garat, de Cepesca; Mercedes Rodríguez, ahora directora de Pesca de la Xunta y antes gerente de la OPP Lugo; Hugo González, de la Cooperativa de Armadores de Vigo, Jesús Lourido por Puerto de Celeiro… Todos esos representantes pesqueros se conocen al dedillo los rincones del edificio Europa, en el que suelen celebrarse los consejos de ministros. Son espectadores asiduos cada diciembre, habituales testigos de las maratonianas sesiones en las que se negocian las cuotas de pesca.

A esos incondicionales del show se unirán este año Basilio Otero, como presidente de la Federación Nacional de Cofradías de España, y Torcuato Teixeira, que representará a la Fundación Rendemento Mínimo Sostible e Social (Fremss). Y alguna otra organización estaba valorando si acudir a presenciar la representación.

Trato equitativo

La Administración gallega volverá a aparecer en los títulos de crédito de este Consejo de Ministros de Pesca. Castilla y León ha cedido la silla que por turno le correspondía como representante de las comunidades autonómicas a la conselleira de Mar, Rosa Quintana, encasillada en papeles pesqueros. En esta ocasión, interpretará a una política que busca justicia y un reclama para su flota un trato igual al que ha recibido la del mar del Norte, a la que se le ha retirado la soga que la platija suponía para su actividad. También emprenderá una cruzada por la mesura, tratando de que las variaciones en los cupos no superen el 15 %, ni por arriba ni por abajo.

La Voz de Galicia

 La Voz de Galicia – MARÍTIMA

E. ABUÍN