El «brexit» abre la puerta a que Galicia mejore el reparto de cuotas de pesca

  • Mar azuzará a Madrid para que trate de tumbar el principio de estabilidad relativa.

Cuando en 1986 España entró en la Unión Europea (UE) el pastel de la pesca comunitaria estaba ya repartido y, pese a contar con una de las mayores flotas del mundo, hubo de conformarse con un trozo mucho más pequeño del que por peso le correspondía. Aquel agravio se bautizó como principio de estabilidad relativa y, pese a que el Estado ha intentado acabar con él en numerosas ocasiones, siempre ha chocado con un muro en Bruselas. La salida del Reino Unido de la UE, el llamado brexit, abre muchos interrogantes sobre el futuro del sector pesquero, pero la opinión de la Xunta es que ofrece más oportunidades que riesgos ya que, ante todo, abre la puerta a tumbar por fin esa clave de reparto. Para España y para Galicia, supondría mejorar en el reparto de las cuotas de pesca y de los totales admisibles de capturas (TAC).

Galicia ha tomado la bandera en España de esta batalla crucial para el sector pesquero que el brexit permitirá librar. La Consellería de Mar encargó un informe al Instituto Salvador de Madariaga que ha redactado el profesor experto en derecho marítimo-pesquero José Manuel Sobrino Heredia. El extenso documento, de más de cien páginas, ha sido ya remitido al Ministerio de Agricultura y Pesca y ayer fue presentado a los miembros del Consello Galego de Pesca, que se reunieron en Santiago. En él se recoge que «a retirada dun dos países que máis se ten beneficiado do sistema de reparto de posibilidades de pesca sobre a estabilidade relativa, como é o caso do Reino Unido, podería ser ocasión de revisar este criterio».

El profesor de la Universidade de A Coruña avanza que el informe valora todas las posibilidades que se abrirían en función del tipo de acuerdo que la UE alcance con el Reino Unido cuando se materialice su salida. En líneas generales, Sobrino es optimista con las consecuencias que el brexit tendría para Galicia. «Este es un momento de gran oportunidad y deberíamos aprovecharlo», señaló. Y es que la salida británica sería una situación sobrevenida que haría posible reabrir la cuestión de qué trozo del pastel de la pesca le corresponden a España y a Galicia.

UN FUTURO ACUERDO

El principio de estabilidad relativa fue un acuerdo basado en criterios políticos y no jurídicos ni ecológicos, por lo que, una vez que el brexit se consume, cambiarían profundamente las circunstancias que permitieron aprobarlo, algo que, según el informe, justificaría un «cambio de dereito».

El profesor Sobrino está convencido de que el acuerdo de pesca que la UE firmaría con el Reino Unido tras su salida de la unión paliaría los efectos negativos que tendría el brexit para ambas partes. A Europa le interesa seguir pescando en aguas británicas -entre ellas parte del Gran Sol- «y si ellos quieren seguir vendiendo sus productos tendrán que dejarnos pescar en sus aguas», explica. Eso sí, advierte que «habrá que «saber negociar, porque los ingleses son muy buenos negociadores».

LOS MARINEROS DE ALTURA VOLVERÁN «DE INMEDIATO» AL COEFICIENTE REDUCTOR DEL 0,40

Junto con el informe sobre el impacto del brexit en el sector pesquero gallego, otro de los asuntos importantes que tenía que analizar el Consello Galego de Pesca era el de la aplicación de los coeficientes reductores de la jubilación en la flota de altura y de gran altura. La conselleira de Mar en funciones, Rosa Quintana, recordó que, tras las quejas expuestas por los marineros y que la Xunta trasladó a Madrid, el Gobierno central ha decidido finalmente que los afectados vuelvan «de inmediato» a contar con sus coeficientes del 0,40.

Quintana añadió en el Consello Galego de Pesca que la intención del Gobierno español es revisar esos coeficientes una vez que se apruebe la propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre las características de los barcos de pesca, que afectaría a los registros de los que se toman los datos para calcular los coeficientes que permiten a los marineros jubilarse antes de la edad general estipulada.

La conselleira de Mar defendió la actuación de la Xunta en este asunto y señaló que estableció contactos con Madrid tan pronto como el sector le trasladó el problema. En este sentido, informó de que mantuvo dos reuniones sobre el asunto, una en febrero, a raíz de la cual se inició la revisión para valorar el alcance real del problema, y otra en octubre con responsables del Ministerio de Agricultura, Fomento y Empleo en la que se determinó la solución al conflicto.

La Voz de Galicia

 La Voz de Galicia – Marítima

Imagen: ÁLVARO BALLESTEROS