CELEIRO TOMA EL PULSO A LA NUEVA COMERCIALIZACIÓN DE PRODUCTOS DEL MAR

  • El consumidor cada vez conoce menos el pescado y pide comodidad para comprarlo

Las XXII Jornadas Técnicas de Difusión del Sector Pesquero de Celeiro muestran un panorama de revolución en marcha sobre los hábitos de compra y consumo de los productos del mar que pasan por acercarlo a los domicilios, con mucha información sobre su origen y salubridad, y cada vez más preparado. La falta de tiempo para ir a la pescadería empujará, según varios ponentes, a que los distribuidores y productores introduzcan el producto en las redes digitales para la distribución inmediata.

María Luis Álvarez Blanco, directora gerente de Fedepesca, acercó la realidad actual de los lugares como Shanghai, en China, donde los peces de crianza ya superan a los de la pesca extractiva, existen pescaderías sin trabajadores donde se puede elegir el producto online para llevarlo, fresco o cocinado, e incluso consumirlo en el mismo establecimiento presentado en cajas como si fuesen un regalo. En media hora también lo pueden servir en el mismo domicilio.

Son tendencias que seguramente generen mucha resistencia en Europa por cuestiones como la cesión de datos y las propias costumbres (en España el pago en alimentación con tarjeta no supera el 12% de las compras y con el móvil todavía está empezando) pero que llegarán. El pescado y el marisco, según varios ponentes, se encamina hacia una logística similar a la ropa u otros productos, con exigencias añadidas sobre su salubridad o sostenibilidad.

No obstante, la conveniencia también pesa pues las grandes superficies aumentaron del 53% al 56% su cuota de mercado con el pescado, que disminuye en las pescaderías tradicionales. La razón, según reconoció Ángels Segura, responsable de Productos del Mar de Aecoc, la asociación de industriales y distribuidores españoles, es que las grandes cadenas cada vez abren más establecimientos y abren muchas horas para facilidad del cliente que necesita este y otros productos.

Este cambio de hábitos, no obstante, redunda en un menor consumo de pescado pues la media está en 1,4 kilos mientras que en los establecimientos tradicionales asciende a 1,9 kilos, ya que su asesoramiento también se considera mejor. El camino para productores y distribuidores parece ser un mayor vínculo con el cliente y la puesta en valor del producto, según defendió Nuria Gustems Torné, que representa la tercera generación de los pescaderos Gran Blau, en Barcelona, y es vicepresidenta de los mayoristas del Mercado Central del Pescado de Mercabarna. Los nuevos tiempos implican poner el producto en el centro, buscar lo mejor y promocionarlo entre cocineros, consumidores o colegios con adecuada presencia audiovisual y de app.

Fuente: El Progreso – Edición Digital – Xabier Lombardero
El Progreso